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Publicidad en Google

Los anuncios traen pacientes esta semana. Casi ninguna clínica sabe cuánto le costó cada cita.

La pauta es lo más rápido que vende esta agencia. Con la medición conectada, una cuenta puede estar comprando citas agendadas en su primer mes. No hay nada más en esta agencia que se mueva a esa velocidad.

Pregúntele a cualquier clínica que ya esté anunciando cuánto gastó el trimestre pasado y le contesta de inmediato. Pregúntele cuántas citas salieron de ahí y empieza la duda. Ese segundo número es el que decide si el trimestre valió la pena.

Hay una condición que preferimos poner en la primera pantalla y no en el cuarto mes del contrato. La publicidad se apaga el día que se deja de pagar. Lo que queda es la medición y las páginas a las que llevaban los anuncios, así que eso lo construimos por el camino.

¿Qué está comprando de verdad cuando paga por un clic?

Posición en el momento exacto en que alguien busca, y solo mientras usted siga pagando. Ese es todo el producto. Lo demás es una discusión sobre cuáles búsquedas vale la pena comprar y en cuánto termina saliendo una cita.

Casi toda la publicidad médica se vende y se reporta del lado equivocado de esa discusión. Impresiones, clics, porcentaje de clics, costo por contacto. Las tres primeras son métricas de vanidad y cualquiera lo nota. El costo por contacto es el que engaña a gente que sabe, porque se parece a un resultado y se comporta como uno, hasta que alguien pregunta cuántos de esos contactos llegaron a la consulta.

Gestionamos una cuenta donde esa pregunta no tiene respuesta. Está más abajo, con la cifra y el motivo. Resolver eso es trabajo de medición y atribución, y va antes que cualquier puja.

La pauta también se confunde con lo que tiene al lado. El posicionamiento en Google tarda trimestres y después sigue trabajando solo. Aparecer en el mapa a pocas cuadras de la clínica es otra disciplina y se trabaja sede por sede. Y que un asistente de inteligencia artificial lo mencione es otro trabajo distinto. Los anuncios pueden ir encima de las tres y ninguno reemplaza a otro.

Lo que casi nadie mira

¿Por qué el anuncio en español puede rendir el doble?

Porque en muchos mercados no lo está escribiendo nadie. Y donde hay competencia, casi siempre son traducciones del anuncio en inglés.

Entre el 15 de febrero y el 20 de mayo de 2026 manejamos la publicidad de una práctica de dermatología en Manhattan. Un grupo de anuncios en español obtuvo 9.2% de clics. El equivalente en inglés obtuvo 4.3%. Ese grupo generó 124 contactos a $9.68 cada uno, de los más baratos de la cuenta, y fue el segundo grupo con más inversión de todos.

Misma ciudad, misma práctica, mismo procedimiento. Lo único distinto era el idioma. Nadie había corrido ese grupo por separado antes, así que nadie lo había visto: dentro del promedio de la cuenta ese dato no existe.

De ahí sale una lección que se repite. Si su práctica atiende en dos idiomas y la cuenta está armada en uno solo, el promedio le está escondiendo la mitad de lo que pasa.

Cuando además el paciente busca desde otro país, el asunto crece más allá de un grupo de anuncios. Cambian las palabras, cambia el resultado que Google entrega y cambia quién más está pujando. Ese caso está completo en la página de marketing para cirujanos plásticos. Somos una agencia de marketing médico con sede en Miami, y esos resultados los vemos como los ve el paciente que vive allá.

Qué tocamos

¿Qué se revisa en una cuenta antes de mover el presupuesto?

  • La conversión es la cita agendada, y se define antes de tocar una campaña

    Una cuenta compra exactamente lo que usted le diga que es una conversión. Si le dice que es un clic, le compra clics todo el día y sin quejarse. Por eso el primer trabajo es dejar la cita medida: las llamadas atadas a la campaña que las produjo, los formularios atados a la página que los recibió y el sistema de agendamiento contado donde exista. Cuando una práctica todavía no puede medir eso, lo decimos, y el reporte no aparenta saber más.

  • Campañas separadas por sede, por procedimiento y por idioma

    Una sola campaña que promedia cinco sedes y nueve procedimientos esconde las dos que están perdiendo dinero. Separamos la cuenta por las líneas que mueven el precio. En la cuenta de dermatología la línea que importaba resultó ser el idioma. En una práctica con varias sedes suele ser la sede: dos consultorios de la misma marca pueden tener costos por cita que no se parecen en nada.

  • La página de destino, que suele ser lo más barato de arreglar

    Buena parte de las cuentas que heredamos pagaban un precio razonable por el clic y perdían la visita. El anuncio promete un procedimiento y el clic aterriza en la página de inicio. Agendar cuesta tres clics más. Mejorar la conversión de una página de destino le baja el costo por cita igual que bajar el costo por clic, casi siempre es más rápido y no hay que volver a comprarlo el mes siguiente.

Tres cosas, no un menú. Las estrategias de puja, las listas de palabras negativas y las pruebas de texto también cuentan, y cuentan quizá una décima parte de lo anterior. Casi todas las cuentas que recibimos vienen ajustadas con obsesión en el nivel que menos cambia el resultado.

¿Hasta dónde puede bajar el costo por cita agendada?

Depende del mercado, del valor de la consulta y de qué había antes. Lo único honesto es mostrar una cuenta entera, con fecha de inicio y fecha de corte. Las dos que siguen son nuestras. Aquí no nombramos clientes, así que la especialidad es toda la identificación, y las cifras van en dólares y sin retocar.

$122.36 → $8.80

Lo que costó una cita agendada en un grupo de clínicas de atención urgente con múltiples sedes, de enero de 2024 a la primavera de 2026. Una caída del 93%, con más citas al final que al principio.
Citas agendadas por publicidad
49,320
Impresiones en el período
3.1 millones
Citas adicionales por cada $1,000 al mes, al final
~114

Llevamos la parte de publicidad desde enero de 2024, junto con la búsqueda orgánica y la analítica. La conversión fue la cita agendada desde el primer mes, y esa es la única razón por la que ese costo pudo bajar. Nadie optimiza hacia un número que no está contando. Lo que bajó ese costo fue cambiar qué le pedíamos comprar a la cuenta, no salir a cazar clics baratos.

Al final del período la cuenta estaba limitada por el presupuesto y no por el rendimiento. Es una posición rara para una cuenta de publicidad, y a partir de ahí la discusión es otra. A $8.80 la cita, cada $1,000 más al mes traían alrededor de 114 visitas adicionales. La pregunta dejó de ser si los anuncios servían y pasó a ser cuánto de eso quería comprar el grupo.

Es una sola cuenta de este tamaño y una sola vez. Las cifras describen de enero de 2024 a abril de 2026. Después de esa revisión hubo un tramo más flojo, así que lo que defendemos es el arco y nunca el número de este mes.

Y una práctica de dermatología en Manhattan, donde el promedio escondía lo importante

Entre el 15 de febrero y el 20 de mayo de 2026 la cuenta generó 628 contactos con $6,495 de inversión, a $10.34 cada uno, y el costo por contacto bajó 45% en el período: $19.80 en febrero, $10.86 en mayo. El mejor mes fue marzo, con 248 contactos a $7.85.

El promedio es cierto y esconde casi todo lo que aprendimos. Del grupo en español ya hablamos más arriba. Falta lo otro: un solo código postal produjo 499 de los 628 contactos. Cerca de cuatro quintas partes de la cuenta salieron de unas pocas cuadras, y ningún reporte armado sobre el promedio lo habría mostrado.

En abril el costo por contacto subió 27% frente a marzo con la misma inversión. No se había roto nada. Lo reportamos, no tocamos la cuenta y en mayo volvió a bajar. Rehacer una cuenta por un mes malo es una buena forma de terminar con una cuenta peor.

Para ser exactos: son contactos generados, no pacientes agendados. Esa cuenta no tiene nada conectado más abajo del formulario, así que $10.34 mide eficiencia de medios y no dice nada sobre lo que cuesta captar un paciente. Conectarlo es el siguiente paso definido. Preferimos decirlo nosotros antes de que alguien tome ese dato por lo que no es.

Dónde tenemos cifras

¿En qué prácticas hemos manejado pauta con cifras propias?

En dos, y lo decimos con esa precisión a propósito. En las cuentas que gestionamos hoy, la prueba de publicidad viene de la atención urgente y de la dermatología. De las demás especialidades tenemos el método y la economía del sector, y ningún caso propio que mostrar; sus páginas lo dicen ellas mismas.

  • Clínicas de atención urgente

    El paciente decide en minutos. La pauta sostiene el primer lugar mientras lo orgánico llega por debajo. Es la cuenta de más arriba.

  • Dermatología

    Dos compradores en una misma cuenta, el médico y el estético, y no deberían compartir presupuesto.

  • Salud mental y adicciones

    Lo que cuenta son las admisiones, no las solicitudes. Entre esas dos cosas se decide si el gasto sirvió.

  • Estética, cirugía plástica y odontología

    Valor alto por paciente y decisión lenta. La consulta que sí se presenta es la conversión, y ahí todavía no tenemos cifras propias de pauta.

Lo decimos antes de que usted lo pregunte. Un cirujano que quiera ver cómo se arma esto en su especialidad puede empezar por marketing para cirujanos plásticos, donde el caso del paciente internacional está en detalle.

El límite

¿Qué no hace la publicidad en Google?

Se apaga el día que se deja de pagar
Se apaga y ya. Las citas que estaba comprando se acaban esa misma semana, sin que quede nada detrás salvo lo que usted haya construido mientras corría. Por eso la medición y las páginas de destino son parte del trabajo y no un adicional. Eso sobrevive a una pausa; las campañas no.
No compensa una página floja ni un teléfono que nadie contesta
La puja compra el clic. Lo que pasa después es su sitio y su recepción, y no hay estrategia de puja que arregle ninguno de los dos. En las cuentas que gestionamos, ver subir las solicitudes con la agenda quieta es tan común que lo revisamos antes de mirar las pujas. Cuando pasa, la causa está después del clic, y gastar más solo agranda la diferencia.
Un contacto más barato no es un paciente más barato
El costo por contacto es fácil de mover. Se amplía el tipo de concordancia, se persigue un término barato y el número del reporte mejora mientras la calidad detrás se cae. Sin nada que una el formulario con la silla, eso no se distingue de un avance. Una de las dos cuentas que gestionamos está exactamente en esa posición, y por eso definimos la conversión antes que el presupuesto.
No hay costo por paciente garantizado, ni nuestro ni de nadie
La agencia que le cotiza un costo por cita antes de ver su cuenta se lo inventó. Ese precio lo fijan su mercado, las prácticas que pujan contra usted y su propia tasa de cierre, y hoy no conocemos ninguno de los tres. Hay además cosas que un anuncio médico no puede prometer: la publicidad sanitaria está regulada y la plataforma rechaza el texto que promete resultados. A lo que sí nos comprometemos es a la estructura, al reporte y a avisarle cuándo una búsqueda no vale la pena comprarla.

Preguntas

Lo que preguntan las clínicas antes de poner presupuesto

¿Cuánto deberíamos invertir al mes en Google Ads?
Calcúlelo al revés. Defina cuántos pacientes nuevos al mes quiere, divídalo entre la proporción de solicitudes que terminan en paciente y multiplique por lo que cuesta una solicitud en su mercado. Así sale un presupuesto que usted puede defender, y no uno que alguien estimó de memoria. Si los números del medio todavía no existen, encontrarlos es justamente para lo que sirve el primer mes.
¿En cuánto tiempo se ve algo?
Más rápido que cualquier otra cosa que vendemos. Con la medición puesta, una cuenta puede estar trayendo citas en su primer mes. Dele unos noventa días antes de juzgar el precio. En las cuentas que gestionamos, las primeras semanas se van comprando información: qué búsquedas convierten, cuáles solo lo parecen y a qué página deberían estar llegando esos clics.
¿Qué pasa si dejamos de pagar la pauta?
Las citas que compraban los anuncios se acaban esa semana. La publicidad no baja poco a poco como la búsqueda orgánica: corta de una vez. Lo que se queda es la medición, las páginas de destino y saber cuáles búsquedas producen pacientes de verdad en su ciudad. Eso vale, y vale bastante. Lo que no vale por sí sola es la inversión en medios.
¿Conviene anunciar en español, en inglés o en los dos?
Depende de quién busca, no de quién atiende. En la práctica de dermatología que gestionamos, el grupo en español obtuvo 9.2% de clics contra 4.3% del equivalente en inglés, con un costo por contacto más bajo. No es una regla general: es lo que pasó en un mercado donde nadie más estaba escribiendo en español. La forma de saberlo es correr los dos por separado durante unas semanas.
¿Nos pueden garantizar un costo por paciente?
No, y desconfíe de quien se lo garantice. Ese precio lo fijan su mercado, quiénes pujan contra usted y su tasa de cierre. Lo que sí podemos comprometer es que la cita quede medida, que el reporte muestre el costo real y que le avisemos cuándo una búsqueda no vale la pena. Con una cuenta que ya tiene historial, el primer mes suele dar un rango.
¿Hacen falta páginas de destino aparte o sirven las del sitio?
Casi siempre aparte, y no porque a las agencias les guste construirlas. El sitio de una práctica está organizado alrededor de la práctica. Un anuncio es una promesa sobre un procedimiento, y la página tiene que cumplirla dentro de una pantalla. Cuando el sitio ya tiene una página que hace ese trabajo, apuntamos los anuncios ahí y el dinero se gasta donde sí hace falta.

Empiece por la revisión de la cuenta

Mándenos acceso de lectura a la cuenta. Le devolvemos por escrito cuánto está pagando por una solicitud y, donde los datos alcancen, por una cita. Cuáles campañas sostienen la cuenta y cuáles van cargadas. Qué se está yendo a búsquedas que nunca iban a convertir. Eso primero. El contrato es otra conversación.

Si la pregunta es de aritmética y no de diagnóstico, la calculadora de retorno de inversión parte de una meta de pacientes y llega a la inversión que implica. Está en inglés, igual que la página del equipo y el formulario de contacto.